El ritmo de las comidas en el trabajo
Las prisas por llegar a la oficina, el tráfico en las mañanas y las largas juntas a menudo provocan que nos saltemos comidas. Esto genera que lleguemos con demasiada hambre a la hora de comer.
La clave no está en dietas estrictas, sino en la regularidad. Llevar un pequeño tentempié casero y mantener horarios más estables ayuda al cuerpo a tener energía sostenida. Además, en temporada de calor, tener un termo de agua natural siempre a la mano en el escritorio o en el coche es un hábito fundamental que a menudo olvidamos.